Asesoramos la reorganización de puestos de trabajo en entornos tradicionales aplicando criterios de la escuela de ergonomía de Adelaide. Menos reflejos, mejor ángulo de visión y mayor confort para tu equipo.
Solicitar diagnóstico de puestoMedición de ángulos de pantalla, distancia ocular y fuentes de deslumbramiento en cada escritorio.
Reubicación de monitores, mamparas y mobiliario siguiendo patrones de luz natural y artificial.
Análisis de temperatura y humedad por zona para evitar molestias que afectan la concentración.
Reubicamos pantallas y ajustamos la iluminación para reducir reflejos y deslumbramientos. Los operarios reportan menos molestias oculares al final de la jornada.
Ajustamos temperatura y humedad según la ocupación real de cada sala. El equipo mantiene la atención durante reuniones largas sin distracciones térmicas.
Rediseñamos pasillos y zonas de paso para evitar cuellos de botella cerca de impresoras y áreas de café. La circulación se vuelve más fluida y ordenada.
Creamos puntos de encuentro informales que no interfieren con los puestos de trabajo concentrado. El equipo colabora sin perder foco.
Ajustamos alturas de mesas, sillas y ángulos de monitores para que cada operario mantenga una posición neutral durante toda la jornada.
Las mejoras en confort visual y térmico reducen las incidencias reportadas por el personal. El ambiente de trabajo se vuelve más predecible y tranquilo.
Complete el formulario y en 48 horas recibirá un informe personalizado con recomendaciones concretas para reducir la fatiga visual y mejorar su confort térmico. Sin compromiso.
Mientras otras firmas ofrecen diagnósticos superficiales, nosotros aplicamos la metodología de la escuela de ergonomía de Adelaide para transformar la experiencia diaria en tu oficina.
Nuestro análisis parte de la orientación real de cada pantalla respecto a ventanas y luminarias. Medimos ángulos de deslumbramiento y proponemos redistribuciones que reducen hasta un 30% las molestias oculares reportadas por los equipos.
Registramos temperatura y humedad relativa en cada sala durante ciclos completos de uso. Ajustamos la climatización según ocupación y actividad, no según horarios fijos. El resultado: menos interrupciones por frío o calor.
Observamos los patrones de movimiento en pasillos, accesos a impresoras y zonas de café. Rediseñamos la disposición del mobiliario para eliminar cuellos de botella y fomentar encuentros informales sin interrumpir el trabajo concentrado.
Confían en nuestro método empresas que buscaban resultados concretos, no informes genéricos. Cada intervención se documenta con mediciones previas y posteriores.
Trabajamos específicamente la fatiga visual asociada a la disposición del puesto informático: reflejos en pantallas, distancia incorrecta al monitor, mala orientación respecto a ventanas y luminarias mal ubicadas. No tratamos problemas oftalmológicos ni de salud ocular.
Sí. Medimos temperatura, humedad relativa y velocidad del aire en distintos puntos de la planta durante una semana laboral. Con esos datos proponemos ajustes en la climatización, redistribución de difusores o barreras térmicas sin necesidad de obras mayores.
Observamos los patrones de movimiento durante dos o tres días en horario pico y valle. Identificamos cuellos de botella en pasillos, accesos a impresoras y zonas de café. Luego rediseñamos la disposición del mobiliario y sugerimos señalización para descongestionar sin perder colaboración.
Trabajamos en ambos casos. Para proyectos nuevos revisamos planos de distribución, selección de mobiliario y diseño de iluminación antes de la construcción. Para oficinas en uso hacemos un diagnóstico in situ y proponemos cambios sin necesidad de reformas estructurales.
Depende del alcance. Un diagnóstico básico de fatiga visual y flujos puede completarse en dos semanas. Un estudio completo de confort térmico con mediciones y recomendaciones suele llevar entre tres y cuatro semanas. Siempre entregamos un informe con prioridades y costos estimados de implementación.